13 de octubre de 2014

MAÑANAS INVISIBLES


He escuchado decir muchas veces esta frase: “no dejes que tu miedo pueda más que tú” y la verdad que han sido tantas que hasta empecé a tenerle miedo a ese “miedo” hasta que decidí ser indiferente a lo que muchos decían y a lo que significaba esa palabra. Siempre he amado soñar a escondidas, ocultar mis sueños tras sonrisas fugaces, dibujar esos mañanas perfectos que si no son reales pueden serlo en mi mente, ahí nadie interviene, un mañana en donde pueda escribir una historia diferente, donde pueda recordar el ayer con un respiro de alivio, de experiencia, de aprendizaje, y caminar hacia adelante sin arrepentirme da nada. Que cada palabra que haya dicho de corazón la recuerde como una tarea cumplida, y que no vengan lamentos por algo que en su momento desee hacer. Buscar en cada detalle un motivo más para decidir ser feliz. No ignorar a los que necesitan hablarme. Un mañana en donde sienta que el destino se convirtió en mi aliado para sentir un día mejor, donde pueda cerrar los ojos y sólo imaginar que hoy sólo vale reír y soñar. No hay lágrimas, no hay lamentos, sólo hay esperanza, fe, y sueños por cumplir, que vendrán y que serán tu mejor anécdota para recordar.

2 de enero de 2014

NUEVOS CAPÍTULOS


Las despedidas por lo general terminan con una promesa por cumplir pero que producen una cierta esperanza puesta en la mente y el corazón del quien la da y recibe. Algunas de ellas son ensayadas para que todos los deseos queden claros y ambas partes queden satisfechas con el adiós, por otro lado hay algunas que son dolorosas por el silencio que embarga, por la ausencia de esperanza y de futuro y por la convicción de que a partir de ese adiós, ya nada existe, excepto recuerdos inútiles que con el tiempo podremos manejar, sin embargo qué hay con ése agradecimiento por el tiempo que haz y han invertido en ti, qué hay con las promesas que fueron el motor de tu futuro, y que si no se lograron concluir fueron en algún momento la motivación que necesitaste cuando te faltaba ese “algo” para continuar con tu pesada semana. Sólo a veces el decir adiós trae tristeza y amargura, pero el agradecer a la otra persona te traerá gratitud contigo mismo, nos hará entender que no hay tiempo perdido ni muerto, sino puro tiempo de enseñanza y de aprendizaje. Que cada persona es un mundo nuevo y maravilloso, que cada persona tiene una primavera para prometerte pero también una tormenta que necesitará de tu ayuda para controlarla, o al menos de tu compañía. Nunca te despidas sin agradecer, busca la manera de en qué cuando llegue el momento de voltear la página; antes, te hayas tomado un ratito para escribir “gracias” y obviamente colocar ese punto final que muchas veces es la puerta a otra nueva y mejor historia.

31 de diciembre de 2013

¿OLVIDAMOS EL 2013?

 

Había olvidado el sonido del teclado cada vez que la vida me daba la oportunidad de plasmar todas mis historias en palabras. Se acaba el 2013 y con él un sinfín de memorias que recordaré toda la vida, momentos que te regalan lecciones y lecciones que te brindan la oportunidad de crecer como persona. Habrá momentos en el calendario de este año que se va; que me regalaron la oportunidad de sonreír sin querer, de llorar por un orgullo no considerado y abrir mi corazón en momentos que creí permanecería cerrado. Hay algo que tengo claro, que nada se termina, todo tiene una pausa prolongada, el sentimiento nunca acaba solo está en pausa, algunos de ellos si son recomendables mantenerlos así para siempre, sin embargo a veces, es bueno ponerle “play” no para repetir la historia que no queremos sino para darnos cuenta de que son aquellas historias de las que podemos sacar las mejores lecciones para la vida y tomar todo lo que no nos gusta, no como un tiempo perdido sino como un aprendizaje que durará para toda la vida.


Ese es mi deseo, toma de cada una de tus historias; la mejor reflexión, únela con lo más hermoso de ti y trabaja para que este 2014 la vida nos regale dicha, felicidad, paz…aquella que nos hace sentir mejores, plenos, simplemente felices.

15 de agosto de 2013

ANHELOS DE UNA TARDE


Y cuando menos lo pensó, él estaba allí. Cogió su bolso decidida a irse de aquel lugar, ese lugar que en complicidad con el destino es ahora, el espacio en donde los recuerdos afloran. Se siente rara, se siente todo muy extraño. Él no sabe que ella está allí, desconoce que su pasado ha vuelto, que lo anhelado puede recobrar vida. Vacila una vez más, pero decide ir por él y enfrentar la situación. El asustado la mira, y ella vuelve a recordar esos ojos caramelo que tanto extrañaba. Se quedan en silencio. Repentinamente tiene unas ganas locas por abrazarlo, pero no lo hace. Él, desconcertado, le responde con una sonrisa.
-          Hola – él dice –  ¿hace cuánto estás aquí?
-          No hace mucho – ella responde
-          ¿quieres sentarte? – él dice atemorizado por la respuesta
-          No tengo mucho tiempo – dice ella nerviosa
-          Es sólo un momento – insiste de forma cautelosa
-          Está bien

Al principio hablaban de todo menos de ellos ni de lo que ocurrió hace dos años, ni de las horas en silencio que ella había pasado, extrañando su piel, sus besos, sus gestos. Hasta que poco a poco los recuerdos afloran. Ella sentía que el verano había llegado de nuevo, sentía calor, que no era para nada sofocante, y ya no ese frío tormentoso de noches sin espera y horas sin respuestas. Observaba como movía esos labios que tanto echaba de menos, veía con cautela las manos que en aquellos años no tenían temor en acariciarla, en hacerla sentir viva, valiente, feliz. Y siente que todo comienza de nuevo, que todo lo que creía perdido, vuelve a ella. Ahora no espera nada más, sólo a él, sólo sus besos. Algo de pronto viene a su mente, y es como una luz de reflexión…sabe que nada perdió sentido, que nada se ha roto, sólo queda saber si esos dos años de ausencia y silencio podrían tener alguna vez una nueva oportunidad para encontrar la luz, la vida y sentir que todo valió la pena, que todo volverá a tener respuesta, que todo será por él, con él.

20 de marzo de 2013

NO HE MUERTO


No me he ido. Sigo aquí, soñando; tratando de liberar todo eso que llaman energía. Las palabras se han hecho para transformar sueños y realidades, eso es lo que a veces busco hacer. A veces a escondidas, sueño con ése único instante que me hará feliz. Ya no lamento hechos que borraron mi sonrisa, busco en ellos el mejor escudo para seguir de pie. No hay oscuridad que dure cien años, no hay tristeza que aturda para siempre. Hay encuentros y hay despedidas, hay caminos y hay desvíos  que tarde o temprano aparecen para enseñarte que no eres inmortal, sino un cuerpo lleno de fortaleza capaz de caer pero nunca rendirse.

4 de diciembre de 2012

UN DÍA Y ÉL



Las ilusiones se prestaron para esa situación. Días antes ya me había imaginado la historia perfecta para esos personajes, ella radiante y confiada y el cómo alguien simplemente cálido y protector. Ignoraba las alertas mentales que me decían que debía entender que estoy en una realidad a veces chocante y poco delicada. Que no siempre (por decirlo de algún modo) todo lo que deseamos se cumple, y bueno es cierto. Las estadísticas y ése destino despiadado y a veces controlador me lo han comprobado algunas veces. Sin embargo, era parte de la imaginación que siempre ronda en mí y que no tiene miedo a equivocarse, esa imaginación aventurera que siempre me dice que vaya por allí retando a la vida y a sus presuntas pruebas. Era mañana. No lo vi, el tampoco me vio. La imaginación fue volando hasta que llegaron a estar juntas con la realidad. Nada fue como había estado planeado, el destino es muy flexible e inesperado y cuando menos te lo esperas está allí demostrándote que cualquier hecho, puede ser el inicio de una gran historia. O al menos, de una que vale la pena recordar.