2 de enero de 2014

NUEVOS CAPÍTULOS


Las despedidas por lo general terminan con una promesa por cumplir pero que producen una cierta esperanza puesta en la mente y el corazón del quien la da y recibe. Algunas de ellas son ensayadas para que todos los deseos queden claros y ambas partes queden satisfechas con el adiós, por otro lado hay algunas que son dolorosas por el silencio que embarga, por la ausencia de esperanza y de futuro y por la convicción de que a partir de ese adiós, ya nada existe, excepto recuerdos inútiles que con el tiempo podremos manejar, sin embargo qué hay con ése agradecimiento por el tiempo que haz y han invertido en ti, qué hay con las promesas que fueron el motor de tu futuro, y que si no se lograron concluir fueron en algún momento la motivación que necesitaste cuando te faltaba ese “algo” para continuar con tu pesada semana. Sólo a veces el decir adiós trae tristeza y amargura, pero el agradecer a la otra persona te traerá gratitud contigo mismo, nos hará entender que no hay tiempo perdido ni muerto, sino puro tiempo de enseñanza y de aprendizaje. Que cada persona es un mundo nuevo y maravilloso, que cada persona tiene una primavera para prometerte pero también una tormenta que necesitará de tu ayuda para controlarla, o al menos de tu compañía. Nunca te despidas sin agradecer, busca la manera de en qué cuando llegue el momento de voltear la página; antes, te hayas tomado un ratito para escribir “gracias” y obviamente colocar ese punto final que muchas veces es la puerta a otra nueva y mejor historia.

6 comentarios:

Cindy Babou Bambú dijo...

jopeeeeeeee un texto muy sjfhasjkjasirjsakfadna cómo lo diría? melancólico y a la vez super optimista. me encantó ! en pocas líneas me has hecho ver las despedidas de otra forma.. wow genial. y que alegría verte por aquí de nuevo, por cierto !!!! :):)

Desidia dijo...

Que melancolía me invade después de leer tu entrada. Despedidas... y más en estas fechas. Un placer leerte, pásate por mi blog, a lo mejor te gusta :3

Espérame en Siberia dijo...

Totalmente de acuerdo. Incluso si nos lastimaron, hay que agradecer por aprender a no ser como esa persona y por no buscar repetir las malas decisiones.

Un gran abrazo.

Vera Pósit dijo...

Hola! Da gusto encontrarse blogs como este! me pasaré a menudo! No dejes de escribir. Puedes pasarte por el mio cuando quieras :)

Un beso

Anónimo dijo...

Hola! Me encanta tu blog!
Yo también he decidido abrir uno sobre reflexiones y alguna que otra opinión. Me gustaría mucho que os pasáseis y que veais que os parece ^^
http://taylor-worlds.blogspot.com.es/

Anónimo dijo...

Nada, solamente para reflexionar, y aceptar las cosas que nos toca vivir