Una vez consideré prudente retirarme de un lugar el cual me gustaba, porque sentí que era momento de disfrutar de mi silencio, de mi paz y de las tantas cosas que había vivido en tan poco tiempo y para ver cómo era extrañar lo que amas, vaya que fue difícil enfrentar lo que inconscientemente busqué. Extrañé el ritmo del teclado y el sonido del silencio al sentir sólo frente mío a mi amigo solitario, el cual únicamente aceptaba todos mis pensamientos silenciosamente, sin quejas, sin ruido, sin odio. Ahora continúo con esa aventura propia que un día imaginé, y que hasta ahora sueño con cumplirla. No basta con sólo vivir lo real, en ocasiones aspirar la pureza de tus buenos deseos y planes es perfecta para alcanzar lo que más deseas. Tu metas, y sentir lo bello que es la vida, y que a cada día es una nueva oportunidad para cambiar lo que más quieras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario