16 de febrero de 2011

DESPUÉS DE LOS RECUERDOS


Sabios y no tan sabios también apostaron alguna vez por lo que sentían, por lo anhelaban, por lo que simplemente amaban y encontrar en pequeñas o grandes cosas la dichosa felicidad de la que muchos hablaban. Para ella no fue tan fácil cómo parecía, durante muchos años siempre mantuvo un secreto que jamás pudo revelar, un secreto que ocultó con cuidado y recelo. Ella ya no lo llamaba amor, sino sueño dramático y tristemente incomprensible. Sólo las miradas y los gestos, que ella tratando de ocultar daba con algún miedo. Cada vez que hablaban, que lo miraba; sus ojos escapaban de sus propios sentidos y solo dictaban el triste desenlace de un amor perdido. Un amor imposible, imposible; porque sólo fue su amor, más no de nadie más. Sólo ella mantenía encendida esa llama salvaje que no contempló ninguna piedad para encender de manera viva su corazón. Los abrazos y las caricias imaginarias y pasajeras despegaban de su pensamiento y añoraban una vaga realidad. Muchas veces no todas las historias, conservan el dulce sabor de la conquista; sino también son vivos escenarios de una historia jamás concluida.

4 comentarios:

jositha dijo...

muy cierto, y muchas veces estas historias sin concluir son aquellas con mas sentimiento, amor y pasión.
saludos ♥

Zaphirelitz dijo...

historias sin final, de mis favoritas :)
Me ha encantado el texto, Muchos besos.

Lunä dijo...

Hermoooosa entrada :) Te espero por el mío, besos :)

mflorencia dijo...

no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió