17 de junio de 2012

TE PROMETO QUE...


No buscaré más en tus ojos lo que deseo. No llenaré mi boca de palabras que no concuerden con lo tú sientes. No juzgaré tu indiferencia y mi terca forma de amar. No cargaré conmigo recuerdos que no compartimos. No sembraré esas ilusiones de las que me hablaste cuando sé que se han  ido. No te encargaré mi fe cuando aún no sabes cómo cuidarla. No tendré pena de dejar atrás los recuerdos que me hacen daño. No dejaré que la amargura dense mi corazón. No permitiré que mis lágrimas encuentren un camino en mi rostro. No abandonaré mis sueños, que aún ellos me necesitan. No dejaré de ser feliz. No me detendré a imaginar el futuro incierto y dudoso. Gozaré de mi presente, escuchando mi silencio; con ganas de vivir de la realidad que elegí, sin miedos, sin temor, y dándome cuenta que merezco reír de ella.

(No hay experiencia vana, existen lecciones eternas; esas que te dejan la noción de saber cómo actuar la próxima vez).

1 comentario:

Mia Kennart dijo...

Me gustaría tener esas reflexiones claras, cuando estás en un mal momento... pero sí tienes razón no hay experiencias vanas. Aunque hay bastantes situaciones que me gustaría no haber vivido.


Saludos, me ha gustado bastante tu blog.