19 de julio de 2011

CIERTO, ¿NO?


La sensación mágica de ver sus ojos color noche y analizar aquella perfecta expresión al amanecer, una experiencia única en su especie, luego de tocar suavemente su rostro esperando una respuesta a esas cosquillas que inevitablemente se hacían presente después de cada beso inesperado, eran; sin pensar, la respuesta de una felicidad ya completa. Una felicidad que es buscada por todos, anhelada por todos, querida por todos. Aquellos momentos compartidos que nunca podrán ser olvidados, pueden quedar como el dulce recuerdo de una experiencia que jamás podrá tener fin y si bien podría terminar en una despedida, para el corazón no existe dicha palabra. Es que la verdad, para el corazón nunca existirá el adiós.

7 comentarios:

Daniel dijo...

El corazón no sabe olvidar!
Un beso.

Laura Larouge dijo...

Adoro la última frase, "para el corazó nunca existirá el adiós"...qué gran verdad!
Gran entradaaa!

Clarota ♥ dijo...

Pienso que para el corazón existirá el adiós cuando a otra persona le de la bienvenida. Aunque jamás se olvidará de la anterior, claro está, pero puede ir diciéndole un poco adios pienso yo... de todas maneras me encantó el texto, está genial :D

Cindy dijo...

Que perfecta escritura, me ha gustado mucho, un beso♥

Espérame en Siberia dijo...

Sólo hay hasta luegos, ¿no, encanto?

¡Muchos besitos, bella!

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


COMPARTIENDO ILUSION
ANA LUCIA

CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...




ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE TOQUE DE CANELA ,STAR WARS, CARROS DE FUEGO, MEMORIAS DE AFRICA , CHAPLIN MONOCULO NOMBRE DE LA ROSA, ALBATROS GLADIATOR, ACEBO CUMBRES BORRASCOSAS, ENEMIGO A LAS PUERTAS, CACHORRO, FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER ,CHOCOLATE Y CREPUSCULO 1 Y2.

José
Ramón...

Carlos Uvé. dijo...

Nada mas terco que el corazón. Como algún día lo escribí en mi blog. son "hasta siempre entre comillas".
Un abrazo mujer.