19 de septiembre de 2010

DREAM & YOU


Era 1993. Me abrazó fuerte, y al oído me dijo dos palabras que aún guardo con recelo. Nos miramos y en aquel preciso instante sentí que él sólo pedía un momento más a mi lado. De repente él y yo éramos cómplices de una historia secreta, una historia en la que al fin podría sentirme plena, aliviada, en paz y a su lado. El silencio también participó de esta aventura, que hace tanto tiempo había deseado con todas las fuerzas de mi corazón. Entonces fue donde me di cuenta y reaccioné ante aquella señal. Ambos pedíamos estar juntos, lo único que escuché en ese momento fue “no te vayas”, y no me fui. Recordé nuestros momentos y sólo decidí devolver ese dulce abrazo que me regaló aquél martes de abril.

2 comentarios:

Almenara dijo...

Que linda historia, me gusta mucho la parte en la que dices "El silencio también participó de esta aventura".. Te sigo, para continuar leyendote!

Ana Lucia Fernandez C. dijo...

¡Muchas gracias!, te mando un abrazo a distancia y mucha buena vibra para ti.