19 de agosto de 2010

CRÓNICAS DE UNA PARTIDA

Pasaron cinco segundos después de chocarse en aquel pequeño lugar y fue irremediable sentir su corazón palpitar con fuerza, ella piensa que debe calmar esas ansias y decidir de una vez olvidar, entender que aquella estúpida ilusión nunca se convertirá en realidad, que aquella oportunidad pasó velozmente frente sus ojos y que fue imposible poder detectarla a tiempo. Ella corre a sus fieles aliadas y tan sólo con la mirada ellas descifran aquel código inconfundible. Lo acaba de ver. Como de costumbre hacen silencio para que no surja alguna sospecha y aquel hecho pase desapercibido como de costumbre, como una sombra silenciosa en el tiempo, como un imposible. Tres y cincuenta de la tarde, es miércoles. Salé de su clase y trata de ajustar aquel pantalón flojo que según ella no le asienta muy bien, camina lentamente hacia la dirección de él, nerviosa y deseosa de poder encontrarlo, sólo piensa poder recibir una sonrisa suya, pero conserva el miedo de su inseguridad. Ya es tarde, tomo sus cosas, y se marchó. Ella ha decido olvidarlo.

2 comentarios:

Jennyfer Consuelo dijo...

pobre chica no sabe cuanto sufrirá

Ana Lucia Fernandez C. dijo...

Así es la vida.